Macron punto y aparte[1]

En 2002 yo publicaba una obra que palpa directamente el fundamento que muestra que el hombre había perdido su gravedad debido a que cesaba de girar en torno al objeto de su fantasma y, a costa de la infidelidad a sí mismo, se dejaba desviar por aquellos objetos provocadores, aunque artificiales, del mercado.

La verificación de esto ocurre 15 años más tarde con la precipitación popular de investir lo que podría actuar como centro de gravedad, ya no privado ni mercantil sino co-apropiado, la encrucijada (le rond-point). Sostiene una carencia que asocia el deseo de necesidad con la necesidad del deseo, mezclando así clases sociales reconciliadas en ambos lados de un espejo.

Ya no sé dónde leí que el país había gastado 80 billones para establecer estas rotondas que han logrado transformar en nudos las líneas rectas; los contribuyentes, un tanto estrangulados, reclaman hoy en día un retorno de inversión para respirar mejor.

La dificultad es que al gobierno se le responde: nada de vueltas (point de ronds), y que uno se contente con cranear.

¿Cómo puede terminar esto?

Que se decida, aunque fuese a despecho, poner esas rotondas (ronds-points) en el mercado de la exportación, puesto que el extranjero seguramente nos las envidia; o se tenga la astucia de transformarlas en cuadrados, resolviendo al fin la cuadratura del círculo.

Pero en buena democracia, esto requiere un referéndum de iniciativa popular ya que se puede prever la proposición de otras formas: la estrella putiniana, la sonrisa (amarilla) del Presidente chino, incluso la esvástica. Pero no propongan el toro, se les dirá que quieren vender el bagel en el momento en que se quiere hacer entrar la baguette en el patrimonio inmaterial de la Unesco…

Entonces, ¿punto de Macron o la baguette para todos?

Pero ya no sé lo que digo, con el golpe de todos los efectos, ustedes talvez.

¡P.D.! Lo que llamamos “populismo” es la manipulación de significantes con la lógica “manifiestamente” del inconsciente, es decir, algo del sueño. ¡Despierto a veces y capaz de hacer la realidad!

Charles Melman

19 de mayo de 2019

Traducción al español: Iris Sánchez

 

[1] N.d.T.: Macrondpoint à la ligne, título original en francés puede ser traducido también como: “Cranearredondo punto y aparte”. El uso de la palabra “rond-point” en este texto contiene una diversidad de sentidos, de retruécanos que resultan difícilmente traducibles en un solo vocablo en español y que sugieren a la vez “cifras”, “dinero”, “vueltas”, también escrituras y puntos de bordado. Por otro lado, los “ronds-points”, las rotondas, durante años han sido objeto, de discusiones sobre el diseño urbanístico y la circulación vehicular en Francia, siendo un país que cuenta con el mayor número de rotondas en el mundo. Y pueden ser una metáfora de la turbación y del extravío a los cuales hace referencia Charles Melman sobre la actualidad del planeta en su obra El hombre sin gravedad.       

     

Espace personnel