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EL MAL DE LACAN

MELMAN Charles
Date publication : 11/10/2019
Dossier : Traduction éditoriaux
Sous dossier : En espagnol

 

El mal de Lacan
 
 
A cada uno le duele un sitio diferente, es lo que nos distingue a unos de otros. A Lacan, por ejemplo, le dolía su semejante. Es una localización esencial puesto que ella gobierna el decir, castrado porque consiente en oír, y a falta de lo cual usted pasaría por loco. También había gastado tiempo tratando de formar semejantes dispuestos a compartir con él un decir inédito, completamente.
 
¿Desde dónde realmente hablaba él? Desde un lugar vaciado, por supuesto,
 
de las diversas instancias y tonterías con las cuales habitualmente se lo carga para protegerse contra la angustia. Y por eso su justificación sólo podía deberse a la organización lógica de su dicho, con el fin de dar acceso al real vacío del que se querrá hacer un origen, puesto que nosotros siempre buscamos uno.
 
Pero exagero. En primer lugar, le dolía su sí mismo, la imbecilidad de aquello que viene del inconsciente, esa cosa que ignora al Uno, pero si de hecho llega a imaginarlo un dios. Es así que con la letra se logrará hacer Un libro, con lo numérico se jugará del 0 al 1, con lo cuántico se los amontonará, etc.
 
¿A dónde quiero llegar? El egoísmo siendo con gusto prevalente, ¿sin duda al hecho de saber si yo mismo hago Uno? No obstante conozco la respuesta: no más ni mejor que Lacan.
 
 
Charles Melman
3 de octubre de 2019
 
 
Traducción al español: Iris Sánchez

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