Accueil

 

Un hobby de Lacan

MELMAN Charles
Date publication : 02/07/2019

 

Un hobby de Lacan

 

 

 

Era extraño, Lacan, él creía en lo que hacía. La idea de que el orden del lenguaje era lo que creaba el desorden del mundo lo atormentaba bastante como para querer comunicarla a su prójimo. Entonces se pasaba los días y las noches quemando las amistades para preservar lo tajante del descubrimiento, tambaleado entre la pasión y el odio transferencial que él provocaba, denunciado por Sylvia por su donquijotismo, tratado con temor por sus amantes, devorado y traicionado por sus alumnos cuidadosamente mimados, deshonrado o ridiculizado por sus pares, mantenido a distancia por Jakobson del cuál esperaba una revisión de la lingüística, señalado con el dedo por Lévi-Strauss quien no le perdonaba, como si él fuera el amo absoluto, el suicidio de su alumno preferido; en resumen, ¡debía tener un condenado carácter para aguantar el golpe! Un santo, dirán ustedes, salvo que en su caso la causa es afónica y ciega.

Sí, pensarán ustedes con malignidad, pero todos esos golpes lo harían gozar, él los buscaba. Indudablemente no más de lo que trae el masoquismo ordinario del psicoanalista, pretexto destinado a ser evacuado para volverse un pos-texto. Y si no quieren eso hagan otra cosa, jardinería o tejido de punto, taponándose los oídos.

¡Buenas vacaciones!

Charles Melman

26 de junio de 2019

Traducción al español: Iris Sánchez        

Espace personnel