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Lo que yo podría decir el 6 de mayo

MELMAN Charles
Date publication : 02/05/2018
Dossier : Traduction éditoriaux

 

Estamos en la época de la disolución de las certidumbres y de la crisis de las identidades.

Es el momento escogido por algunos entre nosotros para invitar a la Asociación nombrada lacaniana a cambiar de referente o a dislocarse: pluralismo de las teorías todas buenas y participación de otras asociaciones en su dirección.

Esta invitación pública de pegarse un tiro en la cabeza no parece haber provocado una gran emoción, pública precisamente.

En cambio, para algunos es la carta, no obstante amigable como siempre, del Presidente lo que hace palpitar.

¿Qué es lo que eso esconde? ¿Qué es lo que quiere? ¿No he probado yo la realidad de mi compromiso? Etc… ¡Fouchtra!

En realidad, el único elemento molestoso de esta reacción es la desconfianza que ella atestiguaría.

Ciertamente hay descontentos en todo grupo humano. Pero la dirección del nuestro, ¿habrá faltado alguna vez a la ejecución de su tarea?

Es en efecto esta última la que se trata de reafirmar con el volver a comprometerse solicitado a cada uno.

Tanto así que cuento, ha llegado el momento, con transferir el peso de mi cargo al conjunto de los colegas. Cada uno tendrá que contribuir a la validación de su lugar por su trabajo. En un coloquio de la Escuela Freudiana de París, en Estrasburgo sobre las psicoterapias, se llegó a la discusión  sobre el poder juzgado exorbitante ejercido por Lacan[1]. Yo señalé que, si los trabajadores son explotados por un patrón, nosotros estábamos, por el contrario, para explotar a un solo trabajador, para vivir del trabajo como si nosotros fuéramos sus patrones. Eso les hizo reír. Hasta pronto

Ch. Melman

23 de abril de 2018

Traducción al español: Iris Sánchez

 

   

 

[1] Poder por su enseñanza, jamás directorial. Y sobre el cual es elemental señalar que nadie está obligado a seguirlo. Es por eso que donde nosotros se pude ir a otra parte. 

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