Lea el Séminario "Problemas cruciales" de Jacques Lacan gracias al trabajo de P.Sanmiguel y los colegas de Bogotá:
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El sábado 26 de junio de 1982, analistas venidos de París, de las provincias y del extranjero se reunieron en el domicilio de Charles Melman para decidir constituir la Asociación freudiana.
Su común y fechable referencia a Freud y a Lacan, el trabajo que prosiguen juntos con cierto interés y, parece ser, eficacia desde la disolución de su Escuela llamada freudiana de París, los incitan hoy en día a no esquivar sus responsabilidades.
Éstas conciernen primeramente al psicoanálisis tal como Lacan lo legó a ellos, es decir solicitando un enfoque científico e inscribiendo un corte radical en lo que llamamos nuestra cultura.
Son el interés de los analistas por cuya formación - que subordine la adquisición de un saber a la ética que de él se deduce - conviene velar.
Son interpeladas por la Ciudad cuando el proyecto del delegado de un gabinete ministerial apunta a establecer el control del Estado sobre la formación y el reconocimiento de los analistas.
Lacan, cuando vivía, se había siempre opuesto a esta clasificación del psicoanálisis entre los servicios y los bienes; la fijación de sus normas, que sea por el Estado, o como en otros países por la Seguridad social o las Cajas de seguro, siempre ha causado en efecto la decadencia espiritual y práctica (contrariamente a lo que se imagina) de una experiencia subjetiva incompatible con la exigencia de tal predestinación social. "El interés público" parece desde entonces la coartada de círculos analíticos decididos en realidad, sirviéndose del interés y de una buena voluntad ministeriales, a darle un escobazo a una enseñanza que siempre les ha molestado incluso si a ella deben en este país un psicoanálisis aún vivo.
Estas circunstancias introducen el texto que sigue y contribuyen a especificar el borde en que se reconoce la Asociación lacaniana.