Pensamiento único-impensable único
Auteur : Charles Melman 03/06/2004
Algunos alumnos de Freud lo denunciaban por su autoritarismo y su dogmatismo. Jung, indiscutiblemente psicótico (cf. su autobiografía) llegó incluso a rechazar el carácter judío del inconsciente del Maestro, diferente del suyo.
La crispación del vienés con respecto a su teoría iba a ser la respuesta inevitable a los soli que, alrededor suyo, trataban de hacer oír una voz personal. Es normal en realidad que las concepciones teóricas de ellos hayan sido la extensión del campo de la neurosis individual.
Pero, ¿qué garantiza, definitivamente, que la teoría de Freud no haya sido el producto de la suya?
La pregunta está suficientemente presente todavía para que, hoy en día, algunas asociaciones de psicoanalistas rechacen o renuncien a la concertación en beneficio de una discordancia de las particiones.
No queda entonces más que la simpatía histérica para organizarlos en subgrupos.
Ahora bien, está claro que la respuesta, luego de Lacan, existe.
A falta de un pensamiento único, hay un impensable único: es el Real.
Salvo que al escribirlo, puedo saber la diversidad de sus anudamientos y desanudamientos posibles.
El nudo encierra así una diversidad que ya no es herejía (1) en relación a I y puede reconocer para sí una causa común.
¿Está usted en este punto?
Notes
Traducción: Omar Guerrero
